
“Cuando un hombre comienza a aprender, nunca sabe claramente cuáles son sus metas.” El propósito es vago; su intención es un impulso débil. Espera una recompensa que nunca se materializa, pues no sabe nada de las dificultades del aprendizaje. Poco a poco comienza a aprender, luego en grandes cantidades. Y pronto sus pensamientos chocan. Lo que aprende nunca es lo que esperaba o imaginaba, y así comienza a tener miedo.
El conocimiento nunca es lo que uno espera. Cada paso del aprendizaje es una nueva tarea, y el miedo crece sin cesar, sin ceder. Su propósito se vuelve una batalla. Y así tropieza con el primer enemigo natural EL MIEDO.
¡Un enemigo terrible, traicionero y difícil de vencer! Se esconde en cada recodo del camino, asechando. Y si el hombre, aterrado en su presencia, huye... su enemigo habrá puesto fin a su búsqueda. “Pero si el hombre sacude su miedo, si lo desecha, habrá vencido al primer enemigo del camino.” Y entonces llegará al segundo enemigo: LA CLARIDAD.

Esa claridad de mente que disipa el miedo, pero que también ciega. Hace que el hombre no dude de sí mismo. Se siente seguro de su conocimiento, lo sabe todo y puede hacer lo que le plazca. Se convierte en un valiente guerrero que ve con claridad en la oscuridad. Pero todo es una trampa: si se deja llevar por ella, habrá sucumbido a su segundo enemigo y ya no aprenderá más. “Si logra rechazar la claridad y sigue adelante, se encontrará con el tercer enemigo” EL PODER.
Es el más fuerte de todos los enemigos. El poder es tentador y puede hacer lo que desee. El hombre se siente invencible, un amo. Pero si cede al poder, habrá sido vencido y ya no podrá aprender ni crecer.
Si el hombre vence al poder, entonces tiene que enfrentarse con su último enemigo. LA VEJEZ. Este enemigo es el más cruel, porque llega lentamente, sigilosamente. Un hombre ha conquistado todo, pero la fatiga y el cansancio lo esperan, y si cede a ellos, dejará de esforzarse y finalmente se rendirá.


”SOLO SI EL HOMBRE LOGRA VENCER A LOS CUATRO ENEMIGOS PUEDE LLAMARSE UN HOMBRE DE CONOCIMIENTO”
Este fragmento describe el camino del aprendizaje y sus obstáculos en la tradición chamánica que Don Juan enseñaba a Castaneda. Cada enemigo representa una fase que todo aprendiz debe superar para alcanzar la sabiduría.


